
La forma tradicional de cosechar aguaje es talar la palmera. Es rápido y no necesita equipo, pero se cobra el árbol entero: un aguajal explotado así se agota en pocos años y no vuelve.
El método de escalado sube al recolector con arnés y cinta hasta el racimo. Cuesta más esfuerzo por cosecha y exige equipo y entrenamiento, pero deja la palmera en pie y produciendo.
Veintidós personas de la asociación completaron las dos jornadas de formación. El equipo lo administra la asociación y se turna por comunidad, porque comprarlo por familia habría sido inviable.
Las historias las redacta el equipo de comunicaciones de la CCITL junto con la organización protagonista, que revisa y aprueba el texto antes de publicarlo.
